Todo comienzo está lleno de expectativas.
Todo proyecto parte, principalmente, de la intención de conseguir unas metas determinadas.
Sin embargo, esas expectativas y esas metas, están planteadas desde una base:
Es eso lo que intento recuperar.
Me encuentro en el mes uno (llámalo enero, si quieres) Y puede que yo diga uno y, por asociación, tú pienses en "dos". En este sentido, el uno, es un comienzo...
Y sí, es verdad, pero no. Es decir;
Sí: Me hallo en el primer mes, de un nuevo año, para más inri, de
una nueva década y, como si fuera poco, de una nueva vida. Pero,
No: No pienso en la sucesión continua de tiempo por llegar, ni en los acontecimientos que puedan producirse en el transcurso de este, pienso en pasado (inmediato), porque sé que es esta la única manera de encontrar mi base, mi equilibrio y, en definitiva, poder continuar:
Recordarte.
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viernes, 28 de enero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
lunes, 24 de enero de 2011
pero me encanta.
sábado, 22 de enero de 2011
Pasajera en trance
jueves, 20 de enero de 2011
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lunes, 17 de enero de 2011
Definitivamente la altura
tiene la cualidad de simplificar las cosas.
¿Será porque permite gozar de una visión más amplia?
¿O porque desde este punto todo parece insignificante,
o significativamente pequeño?
¿Será la posibilidad de confundirnos con una nube,
ser igual de etéreo,
inconsistente, volátil?
Sentirnos nube.
¿O es la sensación de estar volando,
de despegar los pies del suelo,
de creer que somos parte del avión
y por contigüidad tenemos alas...?
Pienso en esto,
mientras veo por la ventanilla
la ciudad convertida en un chip.
Pienso en esto,
y en lo felices que deben de ser
las aves.
.
martes, 11 de enero de 2011
AR 1133
Constantemente la
línea roja
atravesando el
mapa.
Como una herida.
La línea roja infinita
insistente ¿Para qué,
recordarme cada km que te aleja de mí,
que se me clava
como una astilla roja,
en la retina,
en el cerebro,
como una bola de lana roja
en la garganta?
Como un filo
que me parte en dos,
como una grieta,
por donde huye el aire,
el oxígeno, mi vida...
Me despresurizo
y te pierdo.
La línea roja vuelve a recordármelo,
una vez más, todavía.
.





