Continuamente partimos de una vida a otra, de una etapa a otra. Se supone que crecemos, que aprendemos, que evolucionamos pero, ¿vivir significa realmente avanzar, ganamos algo? ¿o se trata todo de una gran pérdida?. Porque sé que he dejado trozos de mí en el camino. Poco a poco me transformo en otra y, a veces, no sé si quiero.
No sé si quiero descubrir en mitad de la noche, de una pesadilla, que no puedo llamarte como cuando era pequeña, para despertar a tiempo y estar a salvo. Ironicamente aún despierto llorando, todavía me salvas pero, ya no de la misma manera, ya no basta con nombrarte. Ahora, que he crecido, la frase mágica es tu ausencia. Es descubrir que no estás, que me equivoco al llamarte, y caer en la cuenta que ya no podrás venir más en mi auxilio. Y despertar llorando porque sí, te necesito todavía, en mi vida, en mis sueños, en mis pesadillas, para que veas que me equivoco pero, a veces acierto, para que estés, simplemente, para sentirte. No que no, que no, que jamás. ¿Cómo voy a decirte ahora que te quiero?, ¿llamarte y despertar?. Llamarte y despertar. Ya no funciona de la misma manera.
Crezco, lo sé, pero es perder demasiado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario